9/12/16

Personaje

Paso a través de la neblina. No veo absolutamente nada. Una especie de manto blanco no le deja ver a mis grises ojos, una especie de manto húmedo mantiene mojados cada uno de los rincones de mi cuerpo. O esa la impresión que me está dando el estar en esta situación tanto tiempo, sin cambios.

Doy palos de ciego tratando de buscarte. A ti, que no sé quién eres. Que no sé qué eres. Ni tan siquiera tengo constancia de tu existencia, la única referencia a tu persona es un fantasma espectral que me aparece en sueños y me susurra. Me pide suplicante que le encuentre y le libre, por un rato al menos, de la condena que vive en el mundo de los pecados. Pero habrán pasado horas desde que estoy divagando por esta estepa. Supe llegar. Pero no sé a dónde voy.

Lo sé. Conozco este lugar y tengo el presentimiento que estás aquí conmigo. Aquí, en estas mismas líneas, en el mismo paisaje que te he descrito. Por ello no me rindo, por ello no abandono el arduo deber de contactar contigo, de tener unos minutos para hablar y me digas que tal estuve... Qué tan bien cumplo con el papel de ficción que un creador me ha impuesto.

¿Estás ahí?, ¿me escuchas?


.... ¿Me lees?

1/12/16

Laberinto

 Cómo arrancado de los brazos de un sueño, desconcertado y desorientado, deambulaba de lado a lado, parecía que su vista no enfocase bien, su visión era borrosa por momentos, su mente no era capaz de seguir un rumbo lógico y eso le impedía comprender la realidad en la que se encontraba o simplemente planteársela. De repente empezó a oír un sonido, gutural, como un "clack, clack" que resonaba en medio de ese ambiente desconcertante.
Un mal sueño, una pesadilla quizás, no podía decirlo, no podía estar seguro de estar despierto, pero tampoco de estar dormido. Unas campanitas parecieron sonar ahora, era como si el silencio, de repente se viera profanado por unos siniestros tintineos, el sonido de un metal golpeando a otro, no muy fuerte, no muy grave, pero con un timbre único, con un sonido especial, que le confería a aquella nota un algo que helaba la sangre.
Esos sonidos que acompasaban el deambular de su cuerpo y de su desconcertada mente no mejoraron la situación en la que se encontraba, no aliviaron el miedo incipiente que empezaba a atenazar su corazón, el miedo a no saber donde estás, a no saber como has llegado allí, el miedo que produce ese desconcierto acompañado de una inminente sensación de peligro.

18/11/16

Novedades Noviembre.

Bueno, tal y como prometí, os traigo las novedades de las que me he hecho consciente este mes. Allá vamos.

El frutero no discutía de mermeladas. María Jesús Peregrín.


Colección: Novela
Páginas: 156
ISBN: 978-84-16916-00-9
Formatos: Tapa blanda: 14€
Tamaños: 15x21


Sinopsis: Elssa, una joven abogada, decide viajar de Madrid a Nueva York después de que un desconocido le proponga un extraño juego. Ella, atrapada por su pasado, se adentrará en un mundo mágico, misterioso y apasionante. Lo hará de la mano de Gastón, un viajero francés que adquiere en Chinatown un viejo bazar para reconvertirlo en frutería. La crítica ha dicho sobre “El frutero no discutía de mermeladas” que hace reflexionar al lector sobre lo crucial de las casualidades, del impacto de las decisiones, aparentemente triviales que tomamos a diario, en la confianza de que ser humano aún está a tiempo de salvarse a sí mismo si cree en la bondad de los demás. Escrita con un lenguaje poético y bien elaborado, la novela nos sitúa en la estela del realismo mágico.

11/11/16

¿Experimento o sección?

Hola lectores, ¿Cómo va vuestra tarde? Bien, espero. Hoy me dirijo a vosotros para comunicaros una idea que he tenido.
Me he percatado que siendo éste un blog literario no se sube mucho contenido del tipo reseñas o en general sobre libros. No os hablo de novedades, de libros que hay que leer antes de morir, etc. Y me propuse cambiarlo.
Por suerte, he encontrado la manera de hacerlo. La editorial letrame me ha blindado una oportunidad al poner a mi disposición catalogos de sus últimas novedades, y bueno a partir de ahora intentaré hablaros de las novedades que descubra cada mes con la ayuda de la susodicha. Nunca he hecho esto, así que habrá que ver como sale el experimento, pero la verdad es que tengo mucha ilusión por hacerlo. Espero que os guste el resultado.
¡Un saludo!

Antepasados.

 Un fogonazo pareció iluminar la caverna, deshaciendo la oscuridad tenue que lo envolvía todo, haciendo desaparecer la penumbra. Los monstruos, viles seres, peligrosos, sanguinarios, demoníacos que la infestaban, cesaron la lucha, quedando perplejos, con su mirada clavada en la intensa luz que pareció traer el día a su nido. Cómo una bengala, el fogonazo alcanzó su punto culmine de iluminación para luego desvanecerse. Los ojos de todos los presentes se fueron acostumbrando a la oscuridad... Y una vez que la ceguera, por la luz que los había deslumbrado, cesó, los sonidos de la lucha y el combate volvieron a sonar.
Néstor bajó su escudo cuando la luz cesó, se había intentado proteger de parte del fogonazo para no quedar totalmente ciego en aquella carnicería. Sus hombres reemprendieron el combate, sin entender que acaba de pasar, pero aún así pronto lo sabrían, esa pequeña victoria del enemigo sería conocida pronto. Él ya sabía que era lo que había ocurrido. Ceres había caído.

21/10/16

Es hora de madurar.

 Hay un momento en la vida de todo hombre, en el que debe dar un gran paso, en el que su concepción debe cambiar completo, debe dejar de ser un niño, para ser un adulto. Unas veces es más tarde y otras veces más temprano, pero al final siempre pasa, tarde o temprano te ponen delante de ese estrecho y angosto sendero que es la adultez, ese camino que no puedes recorrer sino dejas de ser un niño, un inmaduro, un inocente.
Para mí ese momento fue, no un shock, pero si un momento nada liviano. Quizás para otras personas esa transición fuera o sea más amena, más sencilla, para otras seguramente será mucho más dura de lo que fue para mí, y habrá otras que irán desde no haber terminado del todo esa transición, y encontrarse a mitad de camino, a mitad de cambio... Hasta a no haberla hecho nunca, ya que hay algunas personas que son verdaderas inmaduras e inmaduros, por no decir completos imbéciles.
Eso es algo que todos, tenemos que hacer, de una forma u otra, antes o después, pero que debemos hacer, es lo que toca, no hay otra y es lo mejor, por dura que sea dicha transformación...

11/10/16

Y ahora veo mi error.

Estaba deprimido, hundido en la tristeza, agotado de la vida, en una negrura tan profunda que faltarían hojas para describirla y no se podría siquiera cuantificar. Y tú podías haberme ayudado, pero no te pedí ayuda. Esa tristeza, ese no poder escapar de ti mismo... Tú podías haberme ayudado, pero fui estúpido, tu contabas conmigo para todo, para ayudarte siempre que tenían algún problema, y yo no fui capaz de corresponder tu confianza. No fui capaz de estar a tu altura.
Fui estúpido. No era capaz de contártelo, pensaba, que como demonios te ibas a sentir segura, a salvo, como te ibas a sentir protegida por mi, si yo me sentía así, como ibas a pensar que yo podía cuidarte si no era capaz de cuidarme a mi mismo, como ibas a estar a salvo con alguien que estaba así... Como alguien tan débil, tan asquerosamente débil, ya que era esa una de las razones de mi ira y mi dolor, como alguien así podía cuidar de ti.
Supongo que quería que me vieras como algo que te podía proteger, supongo que quería que vieras en mi, un muro, que no dejara pasar ningún mal, que fluyera hacía ti. Un lobo, peligroso, sangriento, salvaje... Que se lanzara como un loco contra lo que intentara atentar contra tu seguridad. Un perro, leal, que nunca bajara la guardia, que nunca dejara de estar atento, que nunca dejara de prestarte atención, que nunca te fallara. No quería fallarte y al final te fallé. Simplemente tenía que haber dejado de intentar ser algo y ser sólo yo, al fin y al cabo ese o eso es lo que te gustaba, yo, nada más. Con mi forma de ser, fuera cual fuera, y si estabas conmigo, sería porque te sentías segura. Pero hay veces que necesitas algo más que lógica, para atravesar un fango así, un fango que embota una mente en tinieblas de esa manera.
Y sin verlo venir, ni tú, ni yo, ni nadie... Pasó, me fui, dejé este mundo, un mal afortunado accidente. Una estúpida casualidad que se me llevó por delante. Sin quererlo pese a todo, te dejé, me fui de tu lado...