Cuando era un niño tuve una de las pesadillas, que creo que nunca olvidaré. Hay pesadillas que se te quedan, por algún motivo... Pero lo hacen, así es. He tenido pesadillas peores desde luego, más bizarras, pero aquella... El problema de cuando uno es niño es que ese tipo de ensoñaciones también afectan más, pues, no somos tan maduros para distinguir tan bien lo real de lo imaginario y siempre pensamos que debajo de la cama va a haber algún monstruo.
La verdad que la pesadilla, a pesar de que hoy en día no me parece
tan terrorífica, si me parece compleja, no sé, no sería la típica
pesadilla que yo esperaría de un niño. Eso es algo que siempre me
ha sorprendido. Os la contaré y quizás os parezca absurda, pero a
mí... Me descuadra todavía, de niño me aterrorizo y la tuve varias
veces con distintos finales, eso sí, pero fue un sueño que no
entraba dentro de lo que yo catalogaría como normal.



